"Con el Otoño llega el sentimiento de recoger, de guardar, mezclado con la sensación de pérdida cuando la luz empieza a debilitarse y el aire se enfría. El YIN crece mientras que el YANG decrece.
Es el momento de eliminar lo innecesario, de guardar sólo aquello que será preciso para el Invierno.
El Otoño es una época de evolución a través de la reducción. La materia vuelve a su origen preparándose para su posterior renacimiento: las flores mustias y los frutos caídos fertilizan el suelo para el crecimiento del año próximo, y el material que se descompone nutre el germen que se reproducirá en Primavera. "
( Fragmentos extraídos del libro
"Entre el cielo y la tierra" de Harriet Beinfield y Efrem Korngold. )
Después de un verano un tanto "removido", en muchos y variados aspectos, por fin pudimos recibir la llegada del Otoño como se merece.
Nuestra esencia se prepara para guardar la energía que nos será necesaria para afrontar la llegada del Invierno y del nuevo año. Nuevos proyectos, nuevos planes, nuevos estudios, nuevos libros, el inicio de un nuevo curso repleto de esa savia que desciende de los árboles hacia sus raíces, asentándose en su interior.
De esa misma forma, estos días he disfrutado de momentos, instantes, lugares, en los que he podido reconocer como la presencia de la energía del Otoño, me acompañaba e impregnaba de su esencia todo mi ser.
A ratos era paseando por la pasada edición ( ya es la décima ) de la Feria del Libro de montaña ( este año le tocó al pueblecito de L'Esquirol ) , mientras no dejaba de encontrarme a viejos y nuevos amigos, a conocidos, disfrutando con la visión y el olor, de las ediciones de algunos de esas joyas e incunables que a más de uno nos gustaría que invadieran las estanterias de nuestras casas.
En otros momentos podía degustar el sabor de las cosas sencillas, deambulando por paredes y lugares cercanos, un reencuentro esperado y deseado con la vertical, con el olor del "sauló" y del cercano mar, con el ruido familiar del material colgado del arnés, el cual me despertaba sensaciones ansiadas y me abria de nuevo las puertas de la motivación.
El Otoño nos ofrecía otro regalo el pasado domingo en forma de reencuentro con amigos, en lugares que uno siente como su propia casa. Disfrutando de la roca, de la temperatura, del cielo azul, de las risas, de la compañía, de la escalada, de como en otras ocasiones y en otros Otoños, saborear el instante del momento presente, del aquí y ahora, de las texturas que parecen reconocernos y alegrarse por nuestra visita.
Dejándome acariciar por la brisa otoñal, me doy cuenta de que sigo en el camino, de que un sólo instante contemplando en silencio el horizonte que se abre ante mí, me sirve para lograr entender de forma más directa y contudente, la magia y la belleza que se encierra en la energía que desprenden las estaciones, y percibo desde mi
Hara, como la naturaleza nos ofrece la energía para engendrar y crecer, para cosechar y almacenar, para terminar y recomenzar de nuevo.
Bienvenido Otoño.. !!!
PD.- Por supuesto, en un aspecto más "terrenal", en este "veraniego" inicio de Otoño, los fans acérrimos de Manolo García, nos podremos deleitar con su nuevo trabajo, que estará a la venta a partir del próximo 25 de Octubre... qué ustedes-vusotros lo disfruten.. !!! ;-)))