29 de julio de 2012

TIEMPO DE VERANO...

El verano anda de lleno entre nosotros. Tiempo de vacaciones ( para algunos-as ), de viajes, tiempo de fiestas mayores, de conciertos, de "descansar", de vivir, de vibrar..

Por aquí, entre algún extraño virus que anda dando por saco en las entrañas de mi ordenador, algunos días de trabajo cerca de las montañas, que me mantienen alejado de casa y de moderneces internaúticas, nuevas facetas que me tienen algo ocupado, la verdad es que no encuentro demasiado tiempo para escribir en la bloguesfera, ni para leeros. Lo que no quita que tenga ganas de leeros, de veros, de seguir cerca, de sentiros cerca, y por supuesto, de desearos a TODOS-AS... un hermoso verano, que disfrutéis, aprendáis, riáis, y sobre todo, que seáis muy felices...!!! Un fuerte abrazo...!!!

Nos vemos a la vuelta.. !!!


OLD PINE from Astray Films on Vimeo.

25 de junio de 2012

BIKE DAYS...

Hacía días que por mi cabeza, y por varios motivos varios, rondaba la idea de "desaparecer" unos días de las entrañas de la pequeña "Matrix". Se acabaron los exámenes, las clases, tengo mucho tiempo libre (por desgracia) y un montón de pequeños sueños y de lugares a los que ir.


Pues por qué no volver al Camino.. ??? Después de dudar un poco, de no saber si preparar calzado y mochila, o bicicleta y portabultos, al final, el destino me invita a decidirme por la segunda opción. Pongo a punto a mi fiel compañera de viajes y rutas, preparo el portabultos con una "mini-bolsa" en la que solo cabe lo necesario e imprescindible, el saco, agua, la brújula, mapas, y casi sin despedirme, me voy.


La idea era realizar una "pequeña" ruta de tres días, saliendo desde casa, el mínimo de asfalto, siendo autosuficiente, a ritmo "toledano" (es decir.. sin prisas...) llevando la comida necesaria encima, el agua ya la encontraría, el vivac, por supuesto..!!! Nada de albergues, campings, o paredes de cemento que te aíslen de las caricias de la mañana en tu rostro, o evitar que las estrellas te canten una nana mientras se entrecierran tus ojos... Es demasiado hermosa la vida para continuar alejándonos de ella, refugiándonos en cuevas de hormigón y antenas parabólicas, olvidando el sabor de las noches estrelladas, el aroma de los bosques rebosantes de verde.


Diseño una ruta en los mapas. Empalmo el GR 92 con el 5... de Mataró a Sant Celoni por la la serralada del Corredor y el Montnegre, desviándome de las pistas anchas por unas trialerillas que le añaden otro tipo de placer al camino. Desde allí hacia San Esteve de Palautordera. No quiero asfalto. Un camino a la izquierda que me indica el mapa, me hace "apretarme los machos"... hasta llegar a las Piscinas del Montseny. Un lugar que conozco bastante bien y que me permite ir a buscar un sendero que me lleva hasta el Gorg de l'Home. Un rincón escondido en el que poder bañarse en una apacible riera de agua bien fría, y darse un buen descanso, antes de afrontar los últimos (y duros) kms del día.

Sigo subiendo. Por fin llego al Molar, una preciosa y antigua masía que domina esta parte del Montseny. Busco un rincón en unos prados algo más arriba para poder descansar, no molestar ni ser molestado, y me instalo. Esterilla, preparar la cena a base de Noodles con atún, un té, algo de lectura, y a dejarme llevar por los caminos desconocidos de la noche.


El amanecer me ofrece un regalazo.. Turó de l'Home y Agudes jugueteando con los rayos de sol que asoma tímidamente para darme los buenos días.


Después de disfrutar del silencio del instante, me preparo. Desayunado, todo a punto de nuevo, miro de no dejar ningún rastro de mi paso, y sigo con los 5 kms de dura subida que me quedan para llegar hasta el Pla de Xixa, justo antes del desvío que conduce hacia Pla de la Calma o hacia Tagamanent.


La soledad y la emoción del momento, consiguen que me deje llevar por la ya conocida, larga y disfrutona bajada de casi 14 kms.... GUAAAUUUUUUUU.. !!!  Aunque el hecho de ir solo, con algo de peso "extra" (y no lo digo por mis "tiernitos" michelines) hace que tome alguna precaución de más.

Desde aquí, dirección hacia Llinars. Parada obligatoria en el mercado de Sant Antoni de Vilamajor. Dos plátanos 42 ctms de euro. Algo de agua en la fuente, un breve descanso (quién dijo qué las bajadas no cansan.. ???) y a seguir camino. Coll de Can Bordoi. Lugar en el que dejo el asfalto, para coger de nuevo el GR-92, y en suave, pero permanente subida (alguna corta bajadilla que permitía coger aire.. ) llego hasta el Santuario del Corredor, pero por una vertiente que todavía no conocía. No me paro ni a saludar, y sigo camino. Llego al empalme del GR 92 con el 83, y no puedo evitar tirarme trialera abajo como si no hubiera mañana. Un biker tiene tentaciones que van más allá de la carne.


Resumiendo, que sólo es Lunes. Tres días alejado de la pequeña Matrix, en soledad, siendo autosuficiente, durmiendo al raso, meditando y reflexionando sobre el futuro más próximo, siendo feliz con solamente sentir, mirando el regalo que la naturaleza nos hace a cada momento y que parece que nos estamos olvidando; latiendo, sintiendo, y como diría una buena amiga... VIBRANDO.. !!!

Sed muy felices...!!!


PD.- Link de la ruta aprox ( bike map no tiene los mapas al 100% ), pero sirve para haceros una idea. Si os apetece aquí tenéis un máquina de las rutas en autosuficiencia. Algo podemos aprender.
Retos Juanes..

20 de junio de 2012

CANOARC 2012

Este pasado domingo pude disfrutar, gracias al regalo anticipado de cumpleaños de una amiga.
( Mil gracias Carol.. ) de una actividad diferente, muy recomendable, y que me atraía desde que me enteré que los compañeros del club de arqueros Poligaris, organizaban este recorrido de figuras 3D, pero en vez de ser por el bosque, el recorrido era bajando en canoa por las "tranquilas" aguas del río Ter.


Y para allí que nos fuimos, arco y flechas en mano. La hora de encuentro era a las 8 de la mañana, momento en el cual ya estábamos bastante preparados, ya que habíamos sido previsores y nos habíamos desplazado a la zona la noche antes ( por aquello de no tener que darnos el madrugón..) y poder disfrutar, con algo de calma, del clásico momento de encontrarnos con viejos y nuevos amigos-as arqueros-as.


El desayuno, inscripciones, las hojas de puntuación, los chalecos, los preparativos.. tipo.... cremita para el cogote, brazos, piernas, etc... verificar el material... o atar una "boya" con una cuerda fina al arco.. por aquello de que podíamos volcar con la canoa en el agua y perder nuestro amigo de aventuras, cosa que en la misma salida de las barcas, ( un miniembarcadero con rodillos rodantes ) ya le paso a más de uno. Por suerte, pudieron encontrar el arco.

El río Ter es de aguas calmas, pero una ligera corriente te va tocando los cataplines en alguna ocasión. Los puestos de tiro, marcados con una boya, te obligaban a atar la canoa a dicha boya, y por turnos, con los dos miembros de cada patrulla siempre en la canoa, cada uno de ellos debía de disparar dos flechas a cada animal de 3D que la organización había colocado de forma estratégica, a lo largo del recorrido...Jabalíes, garzas, patos, venados, un caracol y hasta una tortuga, formaban parte de las 20 figuras que estaban distribuidas a lo largo de los 7'5 kms de río por los que tuvimos que ir remando en busca de las boyas y de los animales.




Ni que decir que había zonas más "cómodas" en los que era más fácil estabilizar la canoa, y otras zonas en medio del río.. que.. bueno.... no se nos dieron tan mal.. ehhh.. ??? :-)))


Uno de los "handicaps" era ir remando un buen trozo del río, ubicarte, prepararte y con los brazos de Popeye, según el tramo, tener que realizar la apertura del arco , como si no hubiera pasado nada.. ;-)))


La verdad es que fué una larga jornada arquera, con tiros muy interesantes, con muchas risas ( ver como una flecha que no ha llegado al objetivo se queda flotando y arrastrada por la corriente, sigue su curso como un barco a la deriva.. no tiene precio... :-))) con un día lleno de sol, en buena compañía, y disfrutando junto a otros locos-as de un actividad muy completa, repleta de resonancias antiguas como la noche, y que nos traslada a otros tiempos y otros lugares.   Gracias Poligaris.. Gracias Carol...


PD.- Saludos para toda la familia de arqueros-as, en especial a Yuhanny y a Carlos, nuestros compañeros de patrulla...fué un placer chicos... ;-)))


PHOTOS By  Club d'arquers Poligaris.

11 de junio de 2012

MICROCUENTO...

Esta noche he tenido el mismo sueño de siempre, el mismo que me persigue desde hace años. Pero ésta vez era distinto...algo había cambiado. Era más real.....!!! Por eso, he decidido no volver a despertar...

29 de mayo de 2012

DÍAS CON CORAZÓN...

Días intensos, alejado de las rocas, pero en pleno corazón de las montañas, disfrutando de las primeras luces de la mañana, de azules y verdes, alejado de los egoísmos monetarios que inundan noticias, periódcios y redes sociales.

Compartiendo un sueño, colaborando en la reconstrucción de un proyecto, de un futuro; respirando con fuerza cada vez que miraba al horizonte, a la cima de esas montañas que asomaban en la lejanía, dejando que el olor de la lluvía me empapara, y que el color de los bosques se quedara adherido a mi piel; soñando con senderos y caminos esponjosos en los que sentirse latir, en los que seguir vibrando, en los que seguir sintiendo como se funden en uno, huesos, piel y alma....

Ya está aquí, de nuevo, el Clorophila power...!!!

21 de mayo de 2012

GLADIATOR...

Hace ya algo más de 5 años, que estas Montañas de cronopios comenzaron a caminar por la bloguesfera. Semanas, meses, años en busca de letras, persiguiendo horizontes, conociendo nuevos amigos-as, unos face to face, otros a través del misterioso Internet. Noches solitarias frente a un teclado con la intención de mostrar y revivir las emociones, aprendiendo, creciendo, latiendo. 

Desde hace unos días, que mi cabeza anda recordándome uno de los primeros textos que aparecieron por aqui en forma de cuento. Pero cuánta verdad encerraban sus entrelíneas y sus silencios. 
Sencillamente quiero celebrar con todos-as vosotros-as, el blogtículo nº 300.. quizás por lo espartano ( y luchador ) del número, por la situación actual, porque seguimos luchando, porque sigamos luchando...porque si... !!! 
GLADIATOR, el guerrero de la roca.


Una brisa templada y húmeda acariciaba la piel de aquellos valles. Mi piel curtida por el paso del tiempo y por el frío, me seguía recordando las diversas heridas que antiguas luchas y dolorosas palabras habían dejado. Muchas batallas, algunas pérdidas, pocas ganadas, casi ninguna ganada.
Nadie gana una batalla a pesar de poder volver a dormir esa noche en tú propio lecho. Seguía agarrado a la roca...

Habíamos entrado en combate y pronto me di cuenta que mi interés por la lucha era mínimo, ni siquiera la propia supervivencia conseguiría que me mostrara más agresivo.
Sí, me gustaban las artes del combate, las artes guerreras. El Maestro Sun Tzu dice : "En esencia, el Arte de la Guerra es el Arte de la Vida".                         
Pero nada de nada el olor a rabia, a sangre, y menos el de la mía.

Otro torneo, otra batalla. La gente gritaba y aclamaba a los guerreros de la roca, les importaba bien poco las bajas, las caídas, la ausencia de vida expirada en un santiamén. Los gladiadores de la roca luchábamos entre nosotros sin importarnos razas, colores, religiones o doctrinas (aunque éstas últimas fueran para todos la misma.)


El espectáculo estaba servido en cada torneo, en cada reto, en cada línea.

Los guerreros de la roca llevábamos siglos luchando. Una sibilina estrategia de las Sociedades Oscuras de Teredhan y los Señores del Poder para mantenernos controlados  (y no éramos capaces de darnos cuenta hacia donde nos estaba conduciendo aquella lucha entre nosotros ).

Adorábamos a los mismos Dioses, ( viento, libertad, rocas, cimas, nieves..) pero sólo hacíamos que golpearnos, luchar sin piedad entre nosotros mientras éramos jaleados por un público que nos gritaba y alentaba ante la muerte de uno de los nuestros , al caer al vacío o al quedar colgado de la pared con la cuerda alrededor del cuello.
Mientras los torneos existieran, los Señores del Poder continuarían su expansión, su ansia de poseer y de dominar las cordilleras, las cimas, cubriéndolas de extrañas torres metálicas y robándoles su significado, su poesía, su lenguaje.


En medio de aquella tercera ronda, el tercer combate, no sabíamos si ganábamos, si perdíamos ( qué perdíamos? ), el calor de las luces, la aspereza de la roca, los gritos de la muchedumbre pidiendo más dolor, harto, cansado, cubierto de arañazos, de sudor rancio, de gotas de sangre putrefactada, lo decidí. Me esfumé.
No por arte de magia, sino por el arte del engaño. Recordando las enseñanzas de Sun Tzu  me escapé. Desaparecí. 

Decidí poner fin a tantos años de luchas contra parabolíanos, siempre al lado de sus extraños aros metálicos y sus ruidosas máquinas. Los valientes fisuranienses, tan característicos con sus vendajes para intentar soportar mejor los arañazos de las rocas, y expertos en el manejo de extraños artilugios.
Recuerdo a los artificialistas, delgados e ingeniosos, de movimientos más lentos que el resto de combatientes, pero muy hábiles en el manejo de pequeñas y afiladas armas con las que luchaban.


Incluso el día que aparecieron los draytulineros, una raza de monjes llegados de la zona de Antioquia, portaban unas extrañas suelas de pinchos manejadas con destreza y con las que conseguían derribar al rival incluso boca abajo.
Los más valientes, sin duda, los seres solitarios, buenos conocedores de sus límites, desnudos, no hay cuerda, no artilugios, sólo claridad mental, meditación y la potencia de sus manos, mutadas por el paso del tiempo y la mezcla de las razas, al servicio de la lucha y con la única misión de no sucumbir ante el enemigo.


Durante un tiempo pude luchar al lado de las tribus de las Grandes Montañas, pero arrastraban demasiados enseres encima, demasiada carga si uno tiene la necesidad de iniciar una huida. Compartí cobijo y comida con las razas del Sur, muy poco estilo en el arte del combate pero muy decididos a la hora de progresar por los abismos de la Isla de los Estados. Todo esto acabó para mí. No más luchas, no  más combates, no más sangre,  no más dolor.

Deseaba olvidar el ruido de los fisureros obedientes, de los martillos golpeando los dedos del contrincante para evitar que llegue a la cadena, de los Pulsar arrancando el último aliento de un guerrero, de un amigo. 

Conseguí aparcar esos recuerdos redescubriendo otros sonidos, los que provenían de las tierras bajas, de los senderos, de los arroyos y riachuelos y que durante tanto tiempo fueron ahogados y silenciados por el deber y la obediencia a las armas y al arte de la guerra.


Intenté  romper con todo lo anterior (hierros, armas, paredes y vacíos, hombres , guerreros de la roca ). Mi mente necesitaba vaciarse, recuperarse, volver a llenarse de todo lo que mis doloridos sentidos pudieran percibir. Mi espíritu deseaba saltar fuera de los límites que le marcaba mi cuerpo, y llegar a un lugar desde el cual todo le fuera más ajeno y lejano. Ese lugar era el Bosque de los Mitagos .

Un bosque apenas hollado por el hombre y mucho más extenso de lo que marcan los mapas, y en donde sigue existiendo esa magia primigenia que provoca que los sentidos recuperen su inocencia y su significado.

Pero lo ajeno, el acero y los guerreros de la roca parecían ser una constante en mi huida. Uno no puede pretender desaparecer de una guerra sin más, dejar de luchar en el circo de la roca, siempre hay gente dispuesta que pretende obligarnos a acatar las reglas de la guerra o de la paz.
Los tentáculos de la sociedad son largos y numerosos, y al igual que con algunos animales, no basta con cortarlos, vuelven a crecer.
La guardia del gobernador de Eder Kemo me buscaba. Había sido el único capaz de abandonar el Gran torneo, la gran batalla, era un deshonor y una afrenta abandonar la Gran pared, la lucha, renunciar a la cima, a la conquista, la cercana victoria.


Las palabras no iban a servir de nada, se acercaban, la seguridad en mi era total. Mi cuerpo se movía mecánicamente sin la menor duda, mis ojos cerrados y cubiertos con una capa de cera y tapados con una venda, me indicaban de forma instintiva como moverme en el más absoluto silencio, no existía el pensamiento, había aprendido a vaciar mi mente.
Todo surgió sin previo aviso, sin conciencia, como en el pasado, otra escaramuza, otra vez la lucha, el ruido de la batalla, más guerrero de la roca,  zzaaaaasssssss...!!!  De nuevo me pregunté: “Qué hago yo en medio de esta guerra...?” No quiero ni puedo seguir.

En un descuido de mis atacantes, vuelvo a huir, con fuerza, con rabia, con otros arañazos, otras heridas, más nuevas pero igual de dolorosas.

No vuelvo la cabeza.
Llego a mi Bosque, mi refugio, mi casa, mi alma.


Ellos siguen enviando más esbirros, a los hijos de los hijos, a otros guerreros. Es difícil que se acerquen. La leyenda sobre el bosque asusta a las razas de la roca, a los hombres del vacío, ellos siguen sus torneos, sus luchas en la vertical.
Sé que para algunos soy el espíritu que camina, aquél que huyó del plano vertical y se busca a sí mismo en la temida dimensión horizontal, para algunos debo de tener hasta un aspecto monstruoso. Tantos años de luchas, de batallas, dejan marcas, huellas difíciles de entender.
Su imaginación no deja de ser bastante desbordada.
Después de aquella primera escaramuza no volví a recoger mi arnés ni algunos de los artilugios que perdí en la lucha. Dejarlos en aquél lugar era como un símbolo a partir del cual todo empezaba de nuevo. Comenzó por la desgracia, ya que una vieja herida me iba a dejar inutilizado un brazo durante un largo tiempo, pero no iba a poder con mi fuerza mental. Tantos años realizando ejercicios de imaginería Zen iban a dar sus frutos.

Volví a por algunos utensilios. Viejas cuerdas y anillos metálicos, un descolorido y maltrecho escudo, un colgante de amatista que me ofreció un viejo sabio como amuleto de protección y sabiduría.
Ya había probado el sabor de la sangre, de la adrenalina segregada al estar colgado del vacío mientras esquivaba la afilada hoja del arma de un draytulinero, de la sensación de estar colgado de las yemas de los dedos sin encontrar como seguir avanzando en aquél laberinto de movimientos, de texturas ásperas de rocas y nieves. No sé si volveré, pero en cualquier caso, yo elegiré el momento.


Soy consciente de que ya no me queda mucho tiempo, pero tampoco tengo prisa. Miro mis manos, su temblor, su piel, sus marcas. Unas manos conmovidas por la forma de las rocas y de su piel. Vacías sin ellas, sin un otoño lleno de colores.
Unas manos surcadas por el dolor que causa el paso del tiempo, que sé que no se cansarán de recorrer y aprender de su cuerpo, de ese calcáreo antiguo como la vida, testimonio de tantos y tantos amaneceres.

Y sé, que de alguna forma, siempre estaré  cerca de ese mundo lleno de grises y fríos en el que la raza de los hombres tienen prohibida su entrada, y en donde el que lo quiera intentar, deberá entrar sin prejuicios, sin miedos y ligero de equipaje.

FIN  (y principio...)


PD.-  Photos 3 y 4 San Google.
Gracias a todos-as aquellos-as con los que he compartido, cuerda, risas, abrazos, lecturas, enfados, montañas, sueños...

6 de mayo de 2012

VIAJE EN EL TIEMPO ( Encuentro medieval )

Los hombres sabios han descubierto que el tiempo no es absoluto, no hay una continuidad temporal absoluta. El tiempo se pliega sobre sí mismo como una hoja de papel en la que, al doblarla, conseguimos que se toquen sus dos extremos más alejados. Algo así fue lo que nos debió de suceder hace unos días....
Recuerdo con claridad aquella fría tarde de finales del mes de Abril. El cielo gris y plomizo no presagiaba nada bueno. Esto es Mitagowood, un mundo dentro de otro mundo y dentro del Mundo. Ya no hay Glyptodones, pero el tiempo se retuerce y se deforma, ofreciéndonos continuos cambios y diferentes caminos por los que transitar.
Partímos al atardecer con nuestro carruaje por la senda que indicaban de forma clara Rigel y Betelgeuse, y sin saber como, nos vimos envueltos por una extraña neblina, densa y espesa, que nos atrapó de forma vertiginosa, empujándonos hacia un extraño túnel con forma de agujero de gusano, que nos desplazó de forma elíptica y veloz por uno de los múltiples pliegues Espacio-Tiempo, para aparecer horas más tarde, en otro de los mundos del MUNDO.


Los mundos del Mundo, pueden ser refugios, lugares en los que sentirnos en cierta forma protegidos de velocidad y vértigo, de los vicios contaminantes de esos "otros mundos" en los que el pez gordo se come al chico, en los que ya nadie nos cuenta cuentos antes de ir a dormir, sino que los "cuentistas" son los llamados "señores del poder" y además, nos los cuentan a todas horas.


Quizás por eso, de forma casi distraída, todos creamos nuestra propia fantasía, un lugar en el que retirarnos durante unas horas, unos días, en el que sentirnos seguros y felices a pesar de encontrarnos de forma inesperada con un extraño campamento con pabellones y tiendas para pernoctar, rodeados de caballeros con lanzas, de arqueros de dudosa procedencia, o de todo un arsenal de cascos, cotas de malla, mazas y demás enseres dispuestos para la batalla.


Existen otros mundos, en los que uno cantaba y bailaba al ritmo del mar y de las estrellas; hasta que nos atrapó no hace muchos meses un reino olor a  "azufre y decadencia", maligno y de sucios hechizos. Pero en este lugar en el que amanecimos de forma desordenada y a deshoras, nos encontramos con un acogedor castillo que tenía las puertas abiertas de par en par, compañeros fieles y valientes, un escribano que practicaba su arte sobre pergaminos mágicos...


... Gentes sencillas rebosantes de historias sencillas, pero completas y verdaderas; arqueros de colores que compartían risas y flechas, bellas y sonrientes damas que dedicaban tiempo y corazón a las nobles artes culinarias.



Permanecimos unos días en las tierras de Vall Llobera, donde antiguamente caminaban los lobos en forma libre , y en cuyos límites el hombre ha creado un mundo frío de grises y asfalto.
Por unos instantes nos dejamos llevar por el ritmo lento de la vida, dejando a un lugar los marcadores de tiempo, viajando entre conversaciones de este mundo a otros mundos, disfrutando del especiado sabor del Hipocrás y permitiendo que nuestros cuerpos y nuestras almas soñasen de nuevo con otros mundos, otros lugares, más cercanos, más alejados, inalcanzables...


Mundos en los que el sabor de una agradable conversación, de compartir mesa y sonrisas mientras las velas ardían a diferente velocidad, permitieron que el tiempo estos días no pudiera ser medido, que ni el calor del sol ni el de las estrellas nos indicaran el nombre de los días, que los relojes ya no volvieran a coincidir entre ellos.
Excepto ese reloj de arena ancestral y antiguo como la noche, que une Tierra y Vida y que, en un tiempo no muy lejano, señalará el instante en que nos volveremos a dejar atrapar por ese agujero de gusano, viajáremos de nuevo entre espacio-tiempo y nos re-encontraremos con nuevos y viejos amigos-as entre bosques sagrados y bajo el canto sagrado de la Luna.



POSDATAS VARIAS :
.- Otras fotos y otra crónica en la web de los amigos de ARCOFLIS...
( Ha sido un placer.. !!! )
.- Y si queréis saber la verdad, toda la verdad, y nada más que la verdad, os recomiendo que os dejéis llevar durante un buen rato, por el buen saber y el buen narrar de nuestro querido Maese escribano (y amigo) Enrique de ÇaragoÇa...